Mi hija/o llora al despertarla/o en la mañana…

Una de las consultas más frecuentes que me hacen los padres es ¿porqué mi hijo/a llora tanto al despertar por la mañana y tardamos muchísimo en ponernos en marcha?

La respuesta corta suele ser, porque no ha dormido suficiente. Pero eso sería simplificar demasiado.

La base del llanto matutino en un 95% de los casos si es falta de sueño, es decir, nuestro hijo o hija quiere y necesita seguir durmiendo.

Desde una perspectiva psicobiológica y neuropsicológica, el ciclo de sueño de los niños menores de cuatro años es fundamental para su desarrollo y bienestar general.

Ciclo de Sueño en Niños Menores de Cuatro Años

Fases del Sueño

El ciclo de sueño de los niños, al igual que el de los adultos, se divide en varias fases que se alternan durante la noche:

Sueño No REM (No Movimiento Rápido de los Ojos):

  • Fase 1: Transición entre la vigilia y el sueño. Es un sueño ligero y breve.
  • Fase 2: Sueño ligero, donde la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal descienden.
  • Fases 3 y 4: Sueño profundo o de ondas lentas. Es la fase más reparadora y es crucial para el crecimiento y la reparación del cuerpo.

Sueño REM (Movimiento Rápido de los Ojos):

  • Esta fase está asociada con los sueños y juega un papel importante en el procesamiento de la información y la consolidación de la memoria.

Ciclo de Sueño en Niños

En los niños menores de cuatro años, estos ciclos son más cortos que en los adultos. Los recién nacidos tienen ciclos de sueño de aproximadamente 50 minutos, mientras que en los adultos son de 90 minutos. A medida que los niños crecen, sus ciclos de sueño se alargan gradualmente.

Razones por las que los Niños Necesitan Dormir Más

Desarrollo Cerebral:

  • Durante el sueño, especialmente en las fases de sueño profundo y REM, el cerebro de los niños está muy activo. Estas fases son cruciales para la maduración cerebral, el establecimiento de conexiones neuronales y la consolidación de la memoria.

Crecimiento Físico:

  • El sueño profundo está asociado con la liberación de la hormona del crecimiento, que es esencial para el desarrollo físico de los niños.

Procesamiento de la Información:

  • El sueño REM es fundamental para el procesamiento de la información y la consolidación de las habilidades y conocimientos adquiridos durante el día.

Regulación Emocional:

  • Un sueño adecuado ayuda a regular las emociones y el comportamiento. La falta de sueño puede llevar a irritabilidad, dificultades de atención y problemas de comportamiento.

Cantidad Recomendada de Sueño

Las recomendaciones de sueño varían según la edad:

  • Recién nacidos (0-3 meses): 14-17 horas por día.
  • Infantes (4-11 meses): 12-15 horas por día.
  • Niños pequeños (1-2 años): 11-14 horas por día.
  • Preescolares (3-4 años): 10-13 horas por día.

Es importante destacar que estas horas de sueño incluyen tanto el sueño nocturno como las siestas durante el día. A medida que los niños crecen, la necesidad de siestas diurnas disminuye, pero las horas totales de sueño siguen siendo críticas para su desarrollo.

El sueño es un componente esencial para el desarrollo integral de los niños. Desde un punto de vista psicobiológico y neuropsicológico, un sueño adecuado y suficiente permite un desarrollo cerebral y físico óptimo, ayuda en la regulación emocional y en la consolidación de la memoria. Es crucial que los padres y cuidadores aseguren que los niños obtengan las horas de sueño recomendadas para promover su salud y bienestar general.

¿Pero que suele pasar?

No hay establecida una buena o adecuada rutina de sueño. Es difícil que nuestro hijo o hija se duerma cuando nosotros queremos y la mayoría de los días no tenemos el tiempo necesario para dedicarles y hacer un «ritual de sueño adecuado».

Nosotros los padres tampoco tenemos un horario estructurado y muchos días nos vamos a dormir más tarde de lo que deberíamos. A eso le sumamos una mala organización, es decir, no hemos preparado las cosas para el día siguiente y nos vemos a las siete u ocho de la mañana, nada más despertar, estresados y despertando a nuestros hijos con ese estrés porque se nos ha echado el tiempo encima.

El despertar de nuestros hijos también necesita un «ritual de despertar» si queremos que la experiencia sea más paulatina y menos brusca para ellos.

Así que suelo preguntar:

¿Tienes ritual de sueño?: Cenar, darles un baño tranquilos, ponerles la ropa para dormir, leerles un cuento ya en la cuna o cama, o cantarles o simplemente hablarles con una luz tenue. Que tomen teta o biberón si les relaja, mecer la cuna suave, todo con intención de relajarlos lo máximo posible. (Suele demorar al menos una hora).

¿A qué hora intentas dormirlo?: Si tenemos en cuenta que ha dormido (por ejemplo) dos horas de siesta, según la edad debería dormir al menos 10 horas por la noche (caso de 4 años). Si se tiene que despertar a las siete para poder llevarlo a la guardería, debemos comenzar el «ritual de sueño» a las ocho como muy tarde.

¿Es invierno o verano?: Se ha demostrado que a los niños les afecta mucho más en su ciclo circadiano la luz solar, por lo que al haber más horas de sol en verano, inevitablemente tendremos más dificultad al intentar dormirlos a las ocho de la tarde cuando todavía es de dia.

El ciclo circadiano es un aspecto fundamental del sueño y la vigilia, regulado por el «reloj biológico» interno del cuerpo, que sigue un ritmo aproximado de 24 horas. Este ciclo afecta a múltiples funciones biológicas, incluidas las hormonas, la temperatura corporal y, por supuesto, los patrones de sueño. En los niños menores de cuatro años, el ciclo circadiano aún está en desarrollo y su establecimiento es crucial para el bienestar general y el desarrollo saludable.

Ciclo Circadiano en Niños Menores de Cuatro Años

Desarrollo del Ciclo Circadiano

Recién Nacidos (0-3 meses):

  • Al nacer, los bebés no tienen un ciclo circadiano establecido. Su sueño se distribuye a lo largo de las 24 horas en múltiples periodos cortos debido a la inmadurez de su reloj biológico. Los recién nacidos duermen de 14 a 17 horas diarias, en segmentos de 2 a 4 horas.
  • Durante este tiempo, el sueño REM constituye aproximadamente el 50% del sueño total, lo cual es mucho más alto que en los adultos y es crucial para el desarrollo cerebral.

Infantes (4-11 meses):

  • Entre los 3 y 6 meses, el ciclo circadiano empieza a consolidarse. Los infantes comienzan a desarrollar un patrón de sueño más regular con periodos de sueño más largos durante la noche y siestas durante el día.
  • La producción de melatonina, una hormona que regula el sueño, se vuelve más rítmica, ayudando a establecer patrones de sueño nocturnos más consistentes.

Niños Pequeños (1-2 años):

  • A esta edad, el ciclo circadiano está más establecido, y los niños suelen dormir más durante la noche con una o dos siestas durante el día.
  • La duración total del sueño disminuye ligeramente a 11-14 horas por día, pero sigue siendo esencial para el desarrollo físico y cognitivo.

Preescolares (3-4 años):

  • Los preescolares necesitan entre 10-13 horas de sueño, con la mayoría de este sueño ocurriendo durante la noche y, a menudo, una siesta por la tarde.
  • El ciclo circadiano se asemeja más al de los adultos, pero todavía requiere más sueño para soportar el rápido crecimiento y el desarrollo cerebral.

Importancia del Ciclo Circadiano

Regulación Hormonal:

  • El ciclo circadiano regula la liberación de hormonas como la melatonina (que induce el sueño) y el cortisol (que promueve la vigilia). Un ciclo circadiano bien establecido ayuda a mantener estos ritmos hormonales, facilitando un sueño más regular y reparador.

Desarrollo Cerebral:

  • Un ciclo de sueño regular y adecuado es fundamental para la consolidación de la memoria y el aprendizaje. Durante el sueño REM, que está regulado por el ciclo circadiano, el cerebro procesa y almacena la información adquirida durante el día.

Salud Física:

  • El sueño profundo, regulado por el ciclo circadiano, es esencial para la liberación de la hormona del crecimiento y la reparación de tejidos. Los niños que duermen bien tienen mejores tasas de crecimiento y desarrollo físico.

Regulación del Comportamiento:

  • Los niños con ciclos de sueño regulares tienden a tener mejor regulación emocional, menos irritabilidad y un comportamiento más equilibrado. La falta de sueño puede llevar a problemas de atención, hiperactividad y otros trastornos del comportamiento.

Recomendaciones para Establecer un Ciclo Circadiano Saludable

  1. Rutinas Consistentes:
  • Establecer horarios regulares para acostarse y despertarse ayuda a sincronizar el reloj biológico del niño. Incluso los fines de semana deben seguir patrones similares para evitar desajustes.

2. Exposición a la Luz:

  • La luz natural ayuda a regular el ciclo circadiano. Exponer a los niños a la luz del día y mantener la oscuridad durante la noche puede mejorar sus patrones de sueño.

3. Ambiente de Sueño:

  • Crear un entorno tranquilo y oscuro para dormir puede ayudar a los niños a dormirse más fácilmente y permanecer dormidos durante más tiempo.

4. Rutinas de Relajación:

  • Establecer rutinas calmantes antes de acostarse, como leer cuentos o tomar un baño tibio, puede ayudar a los niños a relajarse y prepararse para el sueño.

El ciclo circadiano es crucial para el desarrollo y el bienestar de los niños menores de cuatro años. Un ciclo circadiano bien establecido facilita patrones de sueño regulares, lo cual es vital para el desarrollo cerebral, físico y emocional. Las prácticas consistentes y un ambiente adecuado pueden ayudar a los niños a desarrollar y mantener ciclos de sueño saludables, promoviendo su crecimiento y bienestar general.

Al despertar, debemos procurar que la luz si se puede, sea natural. Abrir poco a poco las persianas y que la luz del sol entre por la ventana. En caso de no poder ya que en invierno amanece más tarde, podemos encender luces auxiliares o de baja intensidad primero e ir aumentándola poco a poco. Cuando las luces ya estén casi a plena potencia, nos acercaremos y le iremos diciendo alguna frase reconfortante, darle los buenos días o como en mi caso, cantarles una canción de despertar. Todo ello durará al menos media hora, debemos tenerlo en cuenta (tanto al irse a dormir como al planear la preparación antes de salir). Una vez que veamos que responden activamente a nuestros estímulos o responden a nuestras preguntas si son más mayores, podremos empezar a moverlos para cambiarlos, vestirlos, desayunar o lo que necesiten.

En mi experiencia profesional, cuando aconsejo a familias sobre el ciclo de sueño de sus hijos, como os decía al principio, un 95% no realizan las rutinas de forma correcta.

El otro cinco por ciento si hay que analizarlo con mayor detalle ya que una vez establecidas unas correctas rutinas nocturnas y diurnas, los problemas de sueño y despertar desaparecen.

Así que mamás y papás, elaborad un plan familiar que incluya esas rutinas de sueño y despertar para vuestros hijos y dejad preparadas la noche anterior lo que necesitéis al día siguiente.

Os aseguro que haciendo estos sencillos cambios vuestras mañanas mejorarán ¡sin duda alguna!


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